Inteligencia espiritual en los negocios

By | diciembre 30, 2016

Inteligencia espiritual en los negocios

Inteligencia espiritual es la capacidad que tiene una persona de conectarse con su espíritu o ser interior.

Hoy en día en donde el estrés es parte de nuestras vidas, sobre todo en el mundo de los negocios en donde la alta competencia y los constantes cambios del mercado constantemente nos generan ansiedad y tensión, se hace casi una necesidad tener una alta inteligencia espiritual.

Y por ello, en este artículo te presentamos 4 principios que al aplicarlos te ayudarán a aumentar tu inteligencia espiritual, y con ello a disfrutar de todos los beneficios que esta ofrece:

Practica la meditación/oración

Practicar la meditación/oración es lo primero que podemos hacer para aumentar nuestra inteligencia espiritual.

La práctica de la meditación/oración  nos permite aumentar nuestro sentido de tranquilidad, ser más tolerantes ante los problemas o las dificultades que se nos presentan, reaccionar mejor ante los momentos tensos, y aumentar nuestra energía, creatividad e intuición.

Practica la consciencia plena

Otra forma de aumentar nuestra inteligencia espiritual consiste en practicar la consciencia plena.

La consciencia plena (también conocida como mindfulness) es en realidad una forma de meditación en el sentido de que implica enfocar nuestra atención en algo con el fin de reducir nuestros pensamientos, pero a diferencia de una meditación tradicional, se puede realizar en todo momento siempre que no tengamos que utilizar nuestra mente.

La práctica de la consciencia plena nos permite obtener casi los mismos beneficios de la meditación, pero además nos permite vivir el momento presente y así disfrutar plenamente de este, además de lograr una mayor eficiencia en lo que estemos haciendo al momento de practicarla.

Controla el ego

Una característica de las personas con alto coeficiente de inteligencia espiritual es que tienen un buen control de su ego.

Al controlar el ego dejamos de preocuparnos por lo que digan o piensen los demás de nosotros, de agotar nuestra energía en compararnos o querer ser mejores que los demás, y de buscar reconocimiento o admiración, y enojarnos o sentirnos mal cuando no los obtenemos.

Pero además, al controlar el ego proyectamos humildad y generamos confianza ante nuestros trabajadores, a diferencia de alguien con un ego elevado que suele proyectar arrogancia y generar miedo, tensión y desconfianza.

Controlar el ego no significa que nos esforzamos por erradicarlo de nuestras vidas, sino que lo aceptamos como algo en nosotros, pero ya no dejamos que sea este quien determine nuestros actos y decisiones, o cómo nos sentimos en un determinado momento.

Controlar el ego suele ser una tarea difícil, sobre todo en el mundo de los negocios en donde siempre se nos enseña a ser mejores que los demás para tener éxito; sin embargo, además de tomar en cuenta sus beneficios existen algunos consejos que nos pueden ayudar con esta tarea.

Ten desapego

Otra característica de las personas con un alto coeficiente de inteligencia espiritual es que tienen un alto sentido de desapego.

Al tener desapego dejamos de forzar las cosas para que sean como queremos que sean, y dejamos de lamentarnos y sufrir cuando no alcanzamos nuestras metas u obtenemos los resultados esperados; pero además, paradójicamente, atraemos hacia nosotros las situaciones y las personas que nos ayudan lograr lo que queremos.

Tener desapego no significa que dejamos de ponernos metas y esforzarnos por alcanzarlas, sino que aún seguimos haciendo ello, pero ya no nos preocupamos por los resultados, ni nos lamentamos cuando estos no son como esperábamos.

Tener desapego tampoco significa que dejamos de intentar tener éxito o dinero, sino que aún seguimos buscándolos con el fin de poder vivir con comodidad y darnos nuestros gustos de vez en cuando, pero ya no estamos obsesionados con estos.

“Mientras mayor sea la inteligencia espiritual de una persona mayor será su capacidad de trascender los problemas o las dificultades que se le presentan en la vida, así como las exigencias del ego tales como las de querer ser mejor que los demás y, por tanto, su sentido de tranquilidad, paz y bienestar” comentó Salomón Juan Marcos Villarreal presidente de Grupo Denim.