Endomarketing en las Organizaciones

By | abril 4, 2017

Endomarketing

 

Desarrollando Endomarketing en las Organizaciones

Vivimos en un contexto que nos pone a prueba todo el tiempo. El profesionalismo, el incremento de los conocimientos, la búsqueda permanente de mayor calidad y productividad tiene que ser el único camino disponible para ser transitado por todas las Organizaciones Empresarias y Comerciales que deseen competir saludablemente sin importar su tamaño o el rubro en el cual actúen o deseen actuar.

Los desafíos son diversos ante la incertidumbre. Los clientes restringen sus compras, incrementan sus exigencias y redoblan sus expectativas en materia de Valor Agregado volviéndose más selectivos, brindando a las organizaciones la oportunidad de reformular estrategias y actitudes, generando nuevas ideas y emprendimientos justo en el momento en que se tome la decisión de hacerlo para reconstruirse con nuevas metas y objetivos.

Ahora bien, ¿Cómo pueden las Organizaciones reorientarse para crear un nuevo orden? Simplemente aprendiendo de sus errores pasados. Dejando de lado su miopía estratégica. Reconociendo, primero desde los niveles superiores, que no saben todo como muchas veces creen y dejar de lado la soberbia.

A más sabios, más humanos. La certidumbre que ha desaparecido en este contexto tan difícil que hoy nos toca vivir, la recuperaremos en la fortaleza de nuestro espíritu de lucha y constancia. El problema es que muchas veces cedemos ante el contexto hostil, bajamos los brazos y seguimos el caminito del sálvese quien pueda. Perdemos el equilibrio y caemos en un abismo.

Siempre estamos a tiempo de cambiar las cosas, de provocar una nueva ruptura que nos devuelva el camino a la certidumbre. Las empresas pueden provocar una ruptura. Alejarse de prácticas nocivas que no sirven, hacen daño, y las  aleja de sus verdaderos objetivos.

Ante una ruptura solamente se puede hablar de un antes y un después. Y después de producirse una ruptura, tenemos la posibilidad de aprender de la experiencia negativa, canalizar esa experiencia para abrir la mente y cargarla nuevamente de significado. Esto implica reordenar nuestro pensamiento y nuestra forma de hacer las cosas hacia el futuro para reconstruir lo más rápido posible el sentido que nos oriente hacia un nuevo orden.

De cada experiencia negativa, cada una nos deja sus enseñanzas. Entender cómo y por qué se llegó  hasta una situación nociva despertará la capacidad de aprendizaje y la inteligencia organizacional.

La pregunta que nos tenemos que hacer es si realmente estamos decididos a realizar el cambio. Dicen que si nosotros no tomamos las decisiones siempre hay alguien que las tomará por nosotros. Imagínense si en el caso de un negocio resulta ser la competencia, o alguien que implementa una práctica innovadora que se nos ocurrió y no tuvimos el coraje de llevarla a cabo. En cualquier caso dejamos pasar la oportunidad y es tarde para lamentarse.

Apostemos al talento de los jóvenes y a la experiencia de los más veteranos. En muchas organizaciones está faltando pintar más canas. Démosle oportunidad al espíritu emprendedor, a la transparencia, a la honestidad, la conducta, la ética del trabajo.
“Las empresas deben rodearse de gente talentosa. Deben desarrollar Endomarketing, es decir marketing interno y entender que el promover el desarrollo y la capacitación es una inversión y no un gasto como aún hoy siguen creyendo algunos empresarios que no terminan de comprender que el verdadero gasto es tener gente sin motivación y poco capacitada” añadió el presidente de Grupo Denim Salomón Juan Marcos Villarreal.